“Cuando un incendio forestal arrasa con el suelo de conservación, no estamos solamente hablando de árboles que se queman. Estamos hablando de servicios ambientales que se pierden, de equilibrios ecológicos que se rompen y de territorios que quedan expuestos a procesos de degradación irreversibles”, aseguró.
En la Sesión Ordinaria de este jueves, la legisladora de MORENA expuso que tan sólo en el primer semestre de 2024, en la Ciudad de México se registraron más de 420 incendios que impactaron alrededor de tres mil 400 hectáreas. Esta cifra, añadió, evidencia la urgencia de reforzar las acciones institucionales en la materia.
“Es una realidad ambiental que no se puede ignorar. Está ocurriendo en nuestros bosques, en nuestro suelo de conservación y en las comunidades que resguardan uno de los patrimonios naturales más importantes de la Ciudad de México. En los últimos años hemos sido testigos de un incremento sostenido de los incendios forestales que afectan a nuestra capital”, puntualizó.
También señaló que su propuesta reconoce la importancia estratégica del suelo de conservación, ya que representa más del 50 por ciento del territorio de la ciudad y cumple funciones esenciales como la recarga de acuíferos; la captura de carbono; la regulación climática, y la preservación de comunidades y ecosistemas.
Desde la tribuna, consideró como herramienta fundamental la elaboración y actualización anual de mapas de riesgo de incendios forestales y zonas críticas, los cuales deberán integrar tecnologías de monitoreo como sistemas satelitales e información preventiva generada por las comunidades locales.
“Quienes viven en los territorios forestales saben mejor que nadie dónde existen estos riesgos. Las comunidades rurales no sólo son habitantes del territorio, son guardianes históricos de nuestros ecosistemas”, planteó.
Espinosa de los Monteros afirmó que su iniciativa propone reformar y fortalecer la Ley Ambiental de la Ciudad de México en tres dimensiones fundamentales: prevención, respuesta institucional y restauración ambiental.
Expuso que la protección ambiental no puede ser solamente una tarea del gobierno, sino también una responsabilidad compartida entre instituciones y sociedad.
La representante popular externó que no se trata únicamente de apagar incendios, sino de prevenirlo y así reducir riesgos. “Cuidar los bosques no es un lujo ambientalista, es una necesidad estratégica”, concluyó.