En muchos negocios familiares, en pequeñas empresas y actividades económicas administradas por una pareja, no se reconoce el trabajo de las mujeres como una relación laboral, por lo que es necesario darle certeza jurídica a este sector de la población, aseveró la diputada Valentina Valia Batres Guadarrama.
“Ese trabajo no siempre es reconocido como una relación laboral, sino que se le minimiza nombrándolo como un apoyo o ayuda, aun cuando cumple con todas las características legales de un trabajo subordinado”, señaló.
La legisladora de MORENA presentó ayer, ante el Congreso capitalino, una iniciativa de reformas al Artículo 20 de la Ley Federal del Trabajo, en materia de igualdad sustantiva y reconocimiento del trabajo en el ámbito conyugal o familiar. De aprobarse en este órgano, en su oportunidad sería enviada al Congreso de la Unión, para su proceso legislativo.
Desde la tribuna, expuso que su propuesta se da en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, con el propósito de reconocer jurídicamente una realidad que existe en miles de negocios familiares en los que las mujeres trabajan todos los días, administran, organizan, producen y sostienen la operación cotidiana de éstos.
“Lo que esta iniciativa plantea es que, si el trabajo es real, deben existir derechos laborales reales. En México, el derecho del trabajo protege los hechos y no las apariencias”, subrayó la representante popular.
En ese contexto, precisó que lo anterior lo dispone el Artículo 123 Constitucional y así lo desarrolla la propia Ley Federal del Trabajo, al definir la relación laboral con base en la prestación personal del servicio, la subordinación y la remuneración.
“En la práctica, cuando el trabajo se desarrolla dentro de la empresa o actividad económica del cónyuge o de la pareja, suele dejar de analizarse desde el ámbito laboral y se traslada de manera equivocada al ámbito familiar”, enfatizó.
Batres Guadarrama externó que esa confusión no es legal, sino resultado en las conductas sociales y culturales que invisibilizan el trabajo de las mujeres y, en consecuencia, los derechos laborales de este sector de la población.
Aclaró que esta reforma a la Ley Federal del Trabajo no crea una figura nueva, sino precisar que la existencia de un vínculo matrimonial, de concubinato o de sociedad conyugal no puede ser un obstáculo para reconocer la relación laboral de las mujeres en los negocios familiares y pequeñas empresas.
La morenista resaltó que durante décadas las mujeres que trabajan en estas condiciones no han gozado de derechos como un salario establecido, antigüedad, prestaciones y seguridad social.
“La falta de reconocimiento jurídico de ese trabajo es un grave problema, sobre todo cuando se presentan divorcios o separaciones. Y ese esfuerzo acumulado no es reconocido como una relación laboral, diluyéndose en cuestiones patrimoniales, como si se tratara únicamente de apoyo familiar y no de una participación productiva real”, enfatizó.
Al concluir su intervención, la Mesa Directiva del Congreso local turnó la iniciativa a las Comisiones Unidas de Asuntos Laborales, Trabajo y Previsión Social, y de Igualdad de Género, para que sea analizada y dictaminada.