La diputada Diana Sánchez Barrios presentó un paquete de tres iniciativas orientadas a promover una visión integral para el cuidado de los animales, incluidas las especies en peligro de extinción, y para combatir las prácticas que atentan contra el bienestar de los seres sintientes, bajo el principio de que merecen protección jurídica.
En la Sesión Ordinaria de este jueves, la Coordinadora de la Asociación Parlamentaria de Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente (APMCFI) señaló que sus propuestas comparten un mismo propósito: avanzar hacia una sociedad más empática y responsable con la vida animal.
“El bienestar animal no es sólo un tema ambiental o ético. También es un tema de civilización, empatía y humanidad. Tenemos que construir una sociedad que respete la vida en todas sus formas”, recalcó.
Desde la tribuna, precisó que su primera iniciativa es para reformar la Ley General de Vida Silvestre, en materia de venta ilegal de animales protegidos por medio de redes sociales, plataformas digitales o cualquier medio digital, la cual se enviaría al Congreso de la Unión en caso de ser aprobada por el Poder Legislativo local.
La segunda para modificar los artículos 350 Bis y 350 Ter del Código Penal capitalino, en materia de protección animal contra el uso de sustancias que alteren o modifiquen la integridad física natural del animal en su piel, plumaje o pelaje. Y la tercera para reformar el Artículo 350 Bis del mismo Código Penal, así como los artículos 24 y 25 de la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, en materia de mutilaciones en contra de los seres sintientes.
La representante popular explicó que la iniciativa de cambios a la Ley General de Vida Silvestre busca combatir el tráfico ilegal de especies que se realiza a través de plataformas digitales y redes sociales. El objetivo, precisó, es prohibir las publicaciones de anuncios de venta de animales silvestres protegidos, así como obligar a las plataformas a retirar este tipo de contenidos y eliminar las cuentas de las personas o grupos que cometan estas actividades.
“Las redes sociales se han convertido en un mercado clandestino donde se venden tortugas, aves, primates y muchas otras especies protegidas. Nuestra propuesta es clara: prohibir estas publicaciones y obligar a las plataformas digitales a eliminarlas y cancelar las cuentas de quienes trafican con la vida silvestre”, expuso.
Sánchez Barrios informó que la segunda iniciativa busca prohibir la alteración de animales mediante tintes o sustancias químicas, práctica que se ha denunciado en redes sociales porque quienes atenta con la vida de los seres sintientes pretenden aparentar que éstos tienen colores exóticos y son más cotizados en el mercado.
También detalló que la tercera propuesta plantea reforzar las sanciones contra las mutilaciones estéticas en animales, como el corte de orejas o colas, y propone prohibir la venta de animales que hayan sido sometidos a estas prácticas.
La primera iniciativa fue turnada por la Mesa Directiva del Congreso local a la Comisión de Bienestar Animal, y las otras dos a las Comisiones Unidas de Administración y Procuración de Justicia y de Bienestar Animal, para que todas sean analizadas y dictaminadas.